Tuberías

Nuestras vidas, todo uno, unas veces rectas, fuertes, de colores lustrosos, en privilegiada posición, otras ajadas, oxidadas, que se pueden romper por cualquier lado en cualquier momento, cubiertas de lo que fueron tonos vivos, ahora huellas que señalan el paso por malas circunstancias; y entre medias, vidas rotas, vidas que solo apreciamos si se acercan a nosotros, dejadas atrás con intencionada indiferencia, a las que falta apenas una pequeña pieza que las permita continuar, con qué poco se arreglaría tanto… Y todas juntas, que paradoja, tan diferentes y con objetivos tan dispares, en la misma dirección, pero con distintos sentidos.

Cinexin

Así es ver el mundo dividido en trozos, no vemos su totalidad en ningún momento, tampoco somos conscientes de nuestra influencia, de nuestro paso, solo fragmentos de sombras, pequeños rastros a los que llamamos nuestra vida; menos mal que, en la antesala de la muerte, nos muestran nuestro deambular vital al completo proyectado con un Cinexin, con las pilas justas, eso si.

Cita

“La mayor parte de los matices que nos ofrece la vida, únicamente pueden apreciarse si nos acercamos lo suficiente”

“Amor en tiempos del virus”

Caminando

“Caminando la media tarde,
caminando hacia el ocaso,
la vida se oscurece,
la vida para andarlo,
es demasiado pronto,
demasiado, demasiado...
Un camino a ciegas es
un camino marcado,
caminando hacia donde,
caminando desde cuando"

Jonsu

“Todos tenemos que cruzar la puerta tarde o temprano, encorvados por la carga que llevaremos en los hombros, con los pies llenos de barro, con el rostro vuelto hacia el interior, desnudos por fuera…y por dentro, la inmutable ley ya está firmada y publicada en el Diario de Jonsu…todos debemos someternos a su terapia sanadora y a la inevitable inaplicabilidad del tiempo, una vez traspasado el umbral comienza el tránsito, a veces en soledad, otras en compañía de rezagados revenants, un mundo nuevo, que no una vida, un viaje iniciático sin fin…”

Abducción

“Son las seis de la mañana, me levanto con poco ánimo, con el poco ánimo de estos últimos días, me aseo, desayuno y…..son las nueve de la mañana…arqueo las cejas, miro a mi alrededor, pongo mueca de asombro-circunspección, y me pregunto donde se han ido las, aproximadamente, dos hora y media que faltan en mi consciencia; compruebo la hora en varios relojes, no vaya a ser que…pero no, o sí, faltan dos horas y media que se me han perdido, creo que para siempre, porque no creo poder recuperarlas, bueno, tampoco sé si quiero hacerlo, dado el ritmo de vida que llevo no puede haber pasado nada interesante o, mínimamente, memorable…el hecho es que faltan…

Digo yo que es como una especie de abducción, no de las ufológicas, claro, para qué querrían unos supuestos seres inteligentes (algo que me cuestiono, no ya de los seres humanos, sino de los extraterrestres si los hay y que, dado el caos terrestre y cósmico existente, parece que el mundo lo hubieran creado jugando a los dados) abducirme…pobres de ellos…pero, a lo que voy, si es algo que sucede sin mi intervención, sin mi consentimiento, seguramente provocado por alguna circunstancia exterior, ajena a mi…es una abducción, no? Lo llamo así por no llamarlo rapto, secuestro…no sé, que suena peor…abducción parece como más romántico-misterioso-películero…quién no ha deseado alguna vez ser el protagonista de una película?

Dicen que el tiempo es oro, bueno, con matices, muchos matices…pero casi que me da igual haber perdido unas horas, así el día transcurre más rápidamente, así llega antes la noche, y el sueño, el mejor momento, soñar, ahí soy libre, nada me roba el tiempo, nada me atrapa, nada me coacciona, soy yo y mi sueño…

…ya son las once de la mañana…ha sucedido otra vez…curiosa paradoja, tengo todo el tiempo del mundo y aún así me falta…”

El Árbol

“Existe un lugar desde donde todo comenzó, o finalizó, no tiene importancia porque el tiempo no lo define, un lugar más allá de nuestra vista, de nuestra conciencia, de nuestros sueños…un lugar primigenio e iniciático, que conecta el cielo con el inframundo, que encierra la vida y la muerte…aquí no se puede llegar cuando uno quiere, sino cuando uno lo necesita y, aún así, es un viaje arduo y duro, cuyas alforjas nos lastrarán enormemente, un viaje de aprendizaje para obtener el conocimiento, para al final ver nuestro yo esencial…yo no estoy preparado para este viaje, principalmente porque no sé si quiero iniciarlo, o no sé si lo necesito, tal vez por el temor a no llegar, a quedarme en el camino…es solo que, a veces, se oye su hipnótica llamada…”

Otro año nuevo

“Llega el año nuevo, otro año nuevo, querámoslo o no, es un punto y aparte en nuestra vida, cierto que las cosas siguen, más o menos igual, pero acabamos de meter en una caja que dice -2019- todo nuestro devenir por este mundo acaecido durante 365 días…cuánto dejamos un poco atrás, cuánto olvidaremos, cuánto recordaremos…tal vez, el propósito sea hacer un poco de limpieza en nuestro interior, hacer sitio…por otro lado, el efecto placebo de iniciar algo nos aporta energía, una energía inducida por ese -falso- inicio de calendario…vida, inicio, energía, renovación…esto ya suena un poco místico…es el tiempo de dejar esta reflexión y dejarse llevar hasta el año que viene…”

La vida misma

“Como la vida misma, unas veces recta y clara, otras sinuosa, sin poder ver más allá de nuestra nariz, unas veces libre de obstáculos y otras interrumpida, desviada o entorpecida por las circunstancias; a pesar de lo claro que parece el camino no es fácil seguirlo, es fácil tropezar…las huellas son claras, otros han pasado ya por ahí…”