Una diferencia

Una diferencia hay
entre dormir y soñar,
cuando duermes mueres,
cuando sueñas cantas;
una diferencia hay
también al despertar,
unas telarañas viejas
y las horas que se van,
en la cara la brisa fresca
y una barca junto al mar.

Y mientras tanto…

Y mientras tanto, giramos 
como una peonza sobre un eje 
que somos nosotros mismos, ahí estamos, 
creyendo que somos el centro de todo, 
que lo demás gira a nuestro alrededor 
cuando es al revés, basta que paremos un momento, 
descubriremos otra realidad. 
Unos dirán que no es real, 
que es una fantasía, 
pero incluso la fantasía es real 
por existir ella misma. 
No nos dejemos llevar por lo que vemos y sentimos, 
es importante, 
debemos separarnos un poco y mirar
de otro modo, basta mirarse las manos 
para saber si estamos soñando, 
si las vemos un sueño no es.

En un sueño

“Hoy me despierto dentro de un sueño, puedo moverme, camino, puedo tocar objetos, miro en derredor, todo parece estar en su sitio, hay luz, la iluminación es excelente, no sé si es de día o de noche, no hay ventanas, porqué no me sorprende?…ah, que estoy soñando…eso debe ser…recorro la estancia, alargo la mano y toco todo lo que encuentro a mi paso…mira, un espejo!…pero qué espejo más raro…no me reflejo en él, pero eso tampoco me extraña…el sueño…ya sabéis…lo más extraño es que me habla, y mucho…que verborrea, por dios!…me habla de alguien que se parece a mi… sí que me parezco, si… pero no me reconozco, ya pensaré en ello después, esto es demasiado para mi cerebro…me entra sed, cojo un vaso y bebo, es gratificante, me doy cuenta de que no sé como he cogido el vaso, intento mirarme las manos pero no las veo…definitivamente estoy en un sueño…voy a sentarme en el sofá, no sé que más hacer o a donde ir…había pensado acostarme en la cama, pero…coño, si ya estoy soñando…que tontería…”

Silencio

“Bajo mis pies, sobre mi cabeza, por doquier, el silencio, El silencio que hace que uno quisiera huir,
El silencio eterno y la montaña inmensa,
Porque el aire está inmóvil y todo parece soñar.”

Las Flores del Mal

Charles Baudelaire