Intentar el día

Intentar el día al anochecer,
juntos los nervios, ligero temblor,
decir cuentos, mirar sonrisas,
olvidarlo todo, casi;
devolver las penas a su sitio,
cerrar con llave, candado y cadena,
la gloria que entra por los pies,
cantares que me llevan;
estirar, expandir, extender,
y con las piernas y los brazos,
volar,
guardar, recoger, retener,
a los sueños y los que sueñan,
velar.
Redobles y festejos,
neones y guirnaldas,
veo la tristeza tan lejos,
que no me alcance la mañana.

Olvidarte

Te partí en trozos
para más fácil dejarte,
de una vez es imposible,
no quiero romperte tanto;
te dividí en tres partes
porque no quería dañarme
pero veo que no acerté,
ahora tres veces tengo
que olvidarte.

Otro año nuevo

“Llega el año nuevo, otro año nuevo, querámoslo o no, es un punto y aparte en nuestra vida, cierto que las cosas siguen, más o menos igual, pero acabamos de meter en una caja que dice -2019- todo nuestro devenir por este mundo acaecido durante 365 días…cuánto dejamos un poco atrás, cuánto olvidaremos, cuánto recordaremos…tal vez, el propósito sea hacer un poco de limpieza en nuestro interior, hacer sitio…por otro lado, el efecto placebo de iniciar algo nos aporta energía, una energía inducida por ese -falso- inicio de calendario…vida, inicio, energía, renovación…esto ya suena un poco místico…es el tiempo de dejar esta reflexión y dejarse llevar hasta el año que viene…”

Malditas palabras

“Palabras que una vez se dijeron, que vuelven recurrentes, que no nos permiten olvidar, que se cobran un precio, que nos hicieron cambiar…palabras que ni el viento mas fuerte puede arrastrar, que nos golpean y escupen…palabras dichas, imaginadas, pensadas, con los ojos pronunciadas…malditas…”