Sin mirar atrás

«Seguir adelante sin mirar atrás, a veces, o muchas veces, es lo mejor…pero no siempre, cuando ese «adelante» se convierte en excusa, en huída…cuando atrás dejamos tristeza y pesar que podíamos haber remediado con un poco de esfuerzo, cuando perdemos la empatía (cuánto hablamos de ella y qué poco la usamos) y, aún así, sabemos que continuar no es la opción…a veces hay que permanecer y, si ya hemos partido, volver por un tiempo…al menos intentarlo…»