Musas

P1010321_1136

«Que el rumor hasta mí llega vagamente,

Es una de esas antiguas lamentaciones, Musas de los pobres auverneses,
Que antes en las horas ociosas
Tanto nos deleitaban con frecuencia.

Y, su esperanza destruida,
La pobre se marchó tristemente; Y yo pensé de inmediato
En el amigo a quien amo tanto,

Que me decía, paseándonos,
Que para él era un placer
Que semejante serenata
Llegara en un prolongado y monótono holgar»

Las Flores del Mal

Baudelaire

El tiempo

P1010198_0909

«El mundo, monótono y pequeño, en el presente, Ayer, mañana, siempre, nos hace ver nuestra imagen; Un oasis de horror en un desierto de tedio!

¿Es menester partir? ¿Quedarse? Si te puedes quedar, quédate; Parte, si es menester.

Uno corre, el otro se oculta
Para engañar ese enemigo vigilante y funesto,
¡El Tiempo! El pertenece, a los corredores sin respiro»

Las Flores del Mal

Baudelaire

Mares

P1010262_1013

«¡Asombrosos viajeros! ¡Qué nobles relatos
Leemos en vuestros ojos profundos como los mares! Mostradnos los joyeros de vuestras ricas memorias, Esas alhajas maravillosas, hechas de astros y de éter.

¡Deseamos viajar sin vapor y sin velas!
Para ahuyentar el tedio de nuestras prisiones,
Haced desfilar nuestros espíritus, tensos como un lienzo, Vuestros recuerdos enmarcados por horizontes.

Decid, ¿qué habéis visto?»

Las Flores del Mal

Baudelaire

Así tu alma…

P1010357_1094

 

«Así tu alma que enciende
El ardiente rayo de las voluptuosidades
Se arroja, rápida y atrevida,
Hacia la amplitud de los cielos encantados. Luego, ella se derrama moribunda,
En una oleada de triste languidez,
Que por una invisible pendiente
Desciende hasta el fondo de mi corazón»

Las flores del mal

Baudelaire

Noche

P1010302_1117

«La noche se apaciguaba como en un claustro,
Y mis ojos en la oscuridad barruntaban tus pupilas, Y yo bebía tu aliento, ¡oh dulzura! ¡oh veneno!
Y tus pies se adormecían en mis manos fraternales. La noche se apaciguaba como en un claustro»

 

Las Flores del Mal

Baudelaire

Luna, agua sonora…

P1010174_0885

«¡Oh tú a quien la noche torna tan bella,
Qué dulce me es, inclinando sobre tus senos, Escuchar la queja eterna
Que solloza en las fuentes!
Luna, agua sonora, noche bendita,
Árboles que tembláis alrededor,
Vuestra pura melancolía
Es el espejo de mi amor»

Las Flores del Mal

Charles Baudelaire

Y el cielo contemplaba…

P1010235_1034

«Y el cielo contemplaba la osamenta soberbia»

«Yo he visto algunas veces, en el foro de un escenario trivial Que inflamaba la orquesta sonora,
Un hada encender en un cielo infernal»

Las Flores del Mal

Charles Baudelaire