Una diferencia

Una diferencia hay
entre dormir y soñar,
cuando duermes mueres,
cuando sueñas cantas;
una diferencia hay
también al despertar,
unas telarañas viejas
y las horas que se van,
en la cara la brisa fresca
y una barca junto al mar.

Tardes con vistas

“Tardes con vistas, de encuentros acostumbrados, de momentos infinitos; tardes con vistas al mundo de ayer, de recuerdos compartidos, de recuerdos solitarios también; tardes de sentarse y hablar, dejando que el sol caliente el rostro y el alma; de conversaciones sin interés, confesionarios de últimas voluntades, de asentimientos y negaciones, de susurros y miradas de soslayo; tardes contemplando el calendario que sabemos no se cumplirá, del que arrancamos las hojas con una sonrisa”

Abducción

“Son las seis de la mañana, me levanto con poco ánimo, con el poco ánimo de estos últimos días, me aseo, desayuno y…..son las nueve de la mañana…arqueo las cejas, miro a mi alrededor, pongo mueca de asombro-circunspección, y me pregunto donde se han ido las, aproximadamente, dos hora y media que faltan en mi consciencia; compruebo la hora en varios relojes, no vaya a ser que…pero no, o sí, faltan dos horas y media que se me han perdido, creo que para siempre, porque no creo poder recuperarlas, bueno, tampoco sé si quiero hacerlo, dado el ritmo de vida que llevo no puede haber pasado nada interesante o, mínimamente, memorable…el hecho es que faltan…

Digo yo que es como una especie de abducción, no de las ufológicas, claro, para qué querrían unos supuestos seres inteligentes (algo que me cuestiono, no ya de los seres humanos, sino de los extraterrestres si los hay y que, dado el caos terrestre y cósmico existente, parece que el mundo lo hubieran creado jugando a los dados) abducirme…pobres de ellos…pero, a lo que voy, si es algo que sucede sin mi intervención, sin mi consentimiento, seguramente provocado por alguna circunstancia exterior, ajena a mi…es una abducción, no? Lo llamo así por no llamarlo rapto, secuestro…no sé, que suena peor…abducción parece como más romántico-misterioso-películero…quién no ha deseado alguna vez ser el protagonista de una película?

Dicen que el tiempo es oro, bueno, con matices, muchos matices…pero casi que me da igual haber perdido unas horas, así el día transcurre más rápidamente, así llega antes la noche, y el sueño, el mejor momento, soñar, ahí soy libre, nada me roba el tiempo, nada me atrapa, nada me coacciona, soy yo y mi sueño…

…ya son las once de la mañana…ha sucedido otra vez…curiosa paradoja, tengo todo el tiempo del mundo y aún así me falta…”

Como pez en una pecera

“Me veo a mi mismo, y también a través de mi, veo, también, a través de las personas con las que me cruzo, es una sensación extraña más que sorprendente, me doy cuenta de que no veo la persona, su esencia, que solo veo la parte física, la menos importante, la más débil; veo que desaparecen a los pocos metros, y aparecen igualmente poco delante de mi, como si el mundo se hubiera reducido, estrechado, como si el espacio-tiempo apenas abarcara unos segundos hacia el futuro y el pasado, ese “más allá” ya no está a mi alcance, soy como un pez en una pecera…hoy está lloviendo, las gotas de lluvia, pocas, hacen un ruido tremendo, un estruendo que, como un mantra, me invade el pensamiento e impide ser consciente de lo poco que me era posible serlo, intento explorar el reflejo que aparece en el suelo, en los cristales, por poco que sea, tal vez encuentre un nuevo espacio en el que mirar, un espacio sin pérdidas, un espacio en el que encontrarnos y ser….”

El Árbol

“Existe un lugar desde donde todo comenzó, o finalizó, no tiene importancia porque el tiempo no lo define, un lugar más allá de nuestra vista, de nuestra conciencia, de nuestros sueños…un lugar primigenio e iniciático, que conecta el cielo con el inframundo, que encierra la vida y la muerte…aquí no se puede llegar cuando uno quiere, sino cuando uno lo necesita y, aún así, es un viaje arduo y duro, cuyas alforjas nos lastrarán enormemente, un viaje de aprendizaje para obtener el conocimiento, para al final ver nuestro yo esencial…yo no estoy preparado para este viaje, principalmente porque no sé si quiero iniciarlo, o no sé si lo necesito, tal vez por el temor a no llegar, a quedarme en el camino…es solo que, a veces, se oye su hipnótica llamada…”

En un sueño

“Hoy me despierto dentro de un sueño, puedo moverme, camino, puedo tocar objetos, miro en derredor, todo parece estar en su sitio, hay luz, la iluminación es excelente, no sé si es de día o de noche, no hay ventanas, porqué no me sorprende?…ah, que estoy soñando…eso debe ser…recorro la estancia, alargo la mano y toco todo lo que encuentro a mi paso…mira, un espejo!…pero qué espejo más raro…no me reflejo en él, pero eso tampoco me extraña…el sueño…ya sabéis…lo más extraño es que me habla, y mucho…que verborrea, por dios!…me habla de alguien que se parece a mi… sí que me parezco, si… pero no me reconozco, ya pensaré en ello después, esto es demasiado para mi cerebro…me entra sed, cojo un vaso y bebo, es gratificante, me doy cuenta de que no sé como he cogido el vaso, intento mirarme las manos pero no las veo…definitivamente estoy en un sueño…voy a sentarme en el sofá, no sé que más hacer o a donde ir…había pensado acostarme en la cama, pero…coño, si ya estoy soñando…que tontería…”

Ensoñación compleja

“Cuando identificamos lo que vemos pero no estamos seguros de ello, cuando dudamos de nuestra vista y de nosotros mismos; a estas alturas de la vida, incluso hablando en términos cuánticos, podemos decir sin temor a equivocarnos, que las cosas no son lo que parecen…es más, no son lo que eran antes de mirar, como nosotros no somos los mismos después…”

Mi rincón

“Tarde tranquila, tarde de reloj lento, sin apenas haber caminado me siento en mi rincón, donde hace sol un rato, al siguiente la sombra, donde me invade esa bendita somnolencia que hace que todo se desvanezca dulcemente; el corazón se acompasa al segundero, veo la gente pasar como en una película, pero no se queda como en la vida, solo me queda mi rincón, el reloj, no necesito nada más…”

Escena

“Escena de otro tiempo, escena de un momento anterior, de cuando la vida caminaba en lugar de correr, de plácido transcurrir mirada al frente, de inercias moldeables todavía, escena de final irrepetible, escena con fundido a negro…”

Por partes…

“Es una pena que no veamos la vida en su contexto más amplio, solo vemos partes, pequeñas, si inconexas las desechamos sin intentar comprender, si grandes no sabemos ver más allá de su sombra…solo al final tenemos un esbozo del todo…tarde…”