Bancos

“En todos los parques hay bancos que yo llamo “importantes”, son aquellos que están en los mejores lugares, bien pintados y siempre limpios; pero no lejos de ellos están aquellos bancos que no pertenecen a ese grupo, el de los importantes, sino a otro grupo, los “invisibles”, también conocidos como los “olvidados”…se caracterizan por recibir personas que vagan, nocturnas, irresponsables, excesivas…son bancos en los que la suerte no suele sentarse, pasa de largo, aunque hace como nosotros, miramos de soslayo porque hay algo que nos atrae, tal vez el morbo de esa cierta marginalidad…pero hacemos mirada al frente y los ignoramos con garbo…las mañanas suelen ser bastante tristes para ellos, su atención se retrasa en el tiempo, a veces demasiado tiempo, hasta que la noche se repite otra vez…”

Cuánto hay…

“Cuánto hay de cierto en lo que sabemos y conocemos de los demás?…Poco…seamos humildes y reconozcámoslo…la mayoría son imágenes idealizadas de nuestros deseos, otra parte son las formas y colores que entran por nuestra retina, imágenes planas que nuestro cerebro interpreta…de lo poco que queda, y con suerte, acertaremos en la mitad siendo generosos…somos unos desconocidos entre nosotros, empezando por uno mismo…mira, mira dentro de ti…si quieres y te atreves…”

El gorrión

“Hoy a venido un gorrión hasta mi ventana, parecía joven, se ha acercado lo suficiente para haberlo tocado de no moverse, ha ladeado la cabeza y me ha mirado como valorando la situación, parecía haberse dado por satisfecho pues luego, dando esos pequeños y graciosos saltos, ha recorrido el pequeño patio, seguramente buscando hormigas u otros insectos…hoy ha venido un gorrión hasta mi ventana…y se ha marchado…cuando vuelva le daré unas pequeñas migas para que se quede un rato más…cuando vuelva…”

Silueta

“Silueta conocida, silueta desconocida…silueta que rompe la serie, silueta que ocupa (busca) su lugar…silueta habitual, silueta gris…silueta reposada, silueta incómoda dentro y fuera…silueta inmóvil, que ve, que siente, que ya no quiere sentir más…”

Oscuros días

“Oscuros días de agachar la cabeza, oscuros días de caminar pisando grava, oscuros para ver con certeza, oscuros para no querer mirar…pasos acompasados, lentos, aunque en nuestro pensamiento nuestros pies corran como nunca…oscuros días para no volver, para que no vuelvan, para no recordar…oscuros días de flores marchitas, oscuros días de manos entrelazadas que se separan a la menor ocasión…oscuros días de tumbas abiertas…..oscuros días de cementerio…”

Del Vacío…

“Da un poco de miedo mirar alrededor y ver espacios vacíos, ver, también, gente vacía…el tiempo, que todo lo lleva, trae y abandona después, está lleno de qué?…de nada…también vacío…

…aún así, el peor vacío no es el que se experimenta mirando al abismo, sino el que tenemos dentro, de ahí que pocos se atrevan a mirar dentro de si, solo los que han llegado al final de su mente y no les ha bastado…

El vacío existe porque existe el espacio ocupado, son partes inseparables del todo, hasta que no lo entendamos así no perderemos el miedo, hasta entonces no podremos avanzar…”

La espera

“Esperar…cuan bien domino su arte…dejo que el tiempo transcurra sin obstáculos, me acomodo y, poco a poco, me hago gris, casi desaparezco…todo a mi alrededor se mueve mientras permanezco inmóvil, soy el centro de nada…me hablan pero no entiendo lo que me dicen, tampoco me preocupa, me encuentro en otro plano, en otro estadío…la luz me indica que se hace tarde…dios! qué pereza!…espero otro poco…solo a mi me importa…”

Si las paredes hablaran…

“Se dice -si las paredes hablaran…-, si hablaran de lo que de puertas adentro somos, testigos de nuestros “otros actos”, de nuestro comportamiento verdadero, testigos de nuestras miserias, si hablaran de esas otras personas que somos, de nosotros verdaderos…si las paredes hablaran que contarían? dirían la verdad?, hasta ese punto osarían?…quién les creería?”

Historias de media tarde

“Ésas que se cuentan sin querer, que brotan de los labios por si solas…ésas que esperan al recuerdo, a las que no prestamos atención pero escuchamos…atemporales, sin fecha fija…monólogos a veces…muchas veces…que no se terminan para continuar mañana…historias a medias…”

Parejas

“Él, alto, delgado, enjuto, la piel se le marca en los huesos de la cara; ella, más baja, le gusta que él le pase el brazo por el hombro, un poco rechoncha, el tiempo no perdona a ninguno…cumpliendo su vespertino ritual, caminan juntos por el parque, ya no se dan la mano como antes, pero sus pensamientos están más unidos que nunca…no dejan un día en venir, ni uno solo, porque temen el día en que solo venga uno…”