Era una tarde gris…

“Era una tarde gris de principios de otoño cuando me di cuenta del vacío, de la soledad que me acompañaba, curiosa paradoja, las personas habituales habían desaparecido, los pájaros, de haberlos callaban, algo cambió esa tarde, un nuevo sentimiento, más hondo, una nueva conciencia, más profunda, que nacía de dentro y formaba una burbuja a mi alrededor, ya nadie podría entrar en mi espacio; mientras, yo permanecía prisionero dentro de mi mismo, el viento arreciaba y pulía mi piel al pasar, pronto acabarían por verse los huesos de la calavera.”

Tu mar

Ya toca el sol las olas,
desde el puerto solo veo
nubes en un océano sin agua,
espuma de un mar seco
que me salpica la cara
como látigo de cuero;
la tarde renquea, tarda
en decidir cuándo marchar,
pidiendo la luna permiso
para encenderte un fanal;
y dices que eres real,
que lo eres porque te veo,
no sabes que mis ojos ya
no ven los luceros,
solo recuerdos de postal,
quejidos en blanco y negro,
para seguirte me quedo,
solo quiero ver tu mar.

Rincón

“Algo que, pienso, nos falta hoy en día, con toda esta situación de pandemia y sus efectos en la economía, que ha de por sí no es muy boyante, es un toque zen en nuestra acelerada actividad social moderna, estar más en armonía con nuestro entorno, o modificar el entorno para acceder a ello, tampoco tenemos que aceptar per se todo lo que nos ofrecen como si de un dogma se tratara; tenemos que buscar o construir nuestro rincón de pensar, ese lugar al que acudir a buscarnos a nosotros mismos y, si es posible, encontrarnos, ser en definitiva”

Así como no recuerdas…

“Así como no recuerdas el inicio, sabrás cuando llegas al final, no hay aviso que lo preceda ni anuncio que puedas ver, de repente un muro blanco y una sola opción de atravesarlo, te paras dudando pero no está permitido quedarse, detrás de ti ya no hay nada, no hay camino por el que regresar, solo tú humilde pasarás…”

Caminando

“Caminando la media tarde,
caminando hacia el ocaso,
la vida se oscurece,
la vida para andarlo,
es demasiado pronto,
demasiado, demasiado...
Un camino a ciegas es
un camino marcado,
caminando hacia donde,
caminando desde cuando"

Jonsu

“Todos tenemos que cruzar la puerta tarde o temprano, encorvados por la carga que llevaremos en los hombros, con los pies llenos de barro, con el rostro vuelto hacia el interior, desnudos por fuera…y por dentro, la inmutable ley ya está firmada y publicada en el Diario de Jonsu…todos debemos someternos a su terapia sanadora y a la inevitable inaplicabilidad del tiempo, una vez traspasado el umbral comienza el tránsito, a veces en soledad, otras en compañía de rezagados revenants, un mundo nuevo, que no una vida, un viaje iniciático sin fin…”

Silencio

“6 de la mañana, salgo de casa a pasear con mi perro, aún está oscuro, ni siquiera se vislumbra el amanecer, camino como un autómata por una senda prefijada, no veo a nadie pero mi cerebro pone en mis ojos una película de seres caminando en todas direcciones, me siento acompañado…

…en unos momentos, mi cuerpo empezará, como ha hecho estos días anteriores, a recoger información a través de mis sentidos, mi corazón acelerará sus latidos, empezaré a oír sonidos que no existen, de una sensación de desasosiego pasaré a otra de nerviosismo, un estado que solo desaparecerá cuando vuelva a casa…al principio me costaba asimilar y entender qué me pasaba, ahora ya lo sé, ya sé lo que me sucede, lo que ocurre o, mejor dicho, lo que no ocurre…es el silencio…”

Hay viajes que…

“Hay viajes que son solo de ida, viajes lentos con final acelerado, viajes personales e intransferibles, que se hacen en soledad, que se hacen en compañía pero solos, viajes apresurados para los que no hemos tenido tiempo de vestirnos mejor, llevamos lo que tenemos puesto y unos zapatos ajados, nos peinamos con los dedos y estiramos la ropa, ni siquiera llevamos la maleta…para qué?…está llena de vacíos y trastos inútiles…

…hace tanto tiempo de todo que parece que fue ayer, demasiado incluso para el cielo…

…hace mucho tiempo que te fuiste, demasiado incluso para el cielo…”

Si ves una luz…

“Como dice la introducción a Espacio en Blanco, “Solo desde la más completa oscuridad puede volver la luz”; a veces, tenemos que bajar hasta el fondo para tomar impulso y salir con fuerza, bastará una pequeña luz que nos guíe y desear hacerlo…

La oscuridad no es mala “per se”, pero permanecer mucho tiempo en ella si puede serlo, el ser humano no está hecho para la oscuridad, necesita la luz; cuántas veces decimos que nos hemos visto arrastrados a ella cuando, en realidad, nos hemos dejado caer…

Si ves que una luz atraviesa por delante de ti, síguela o, al menos, fíjate hacia donde se dirige, ya tomarás ese camino después…”

Recuerdo…

“Recuerdo aquella conversación, lo que se dijo…ha pasado tiempo, y en mi cabeza solo resuena lo que no se llegó a decir…entre medias hay un espacio gris, liso, uniforme, un espacio casi vacío de no ser por ese ruido…en un instante el suelo pasó a ser un plano inclinado y resbalé de manera irremisible…recuerdo que aparté algunas verdades para poder seguir adelante…a veces, solo las mentiras tienen asidero…tanto la luz como la oscuridad me cegaban, aunque no quería mirar abría los ojos, no sé qué intentaba ver…hice lo que pude para no entrar en el laberinto, y así no tener que salir de él…en cuando noté la primera brisa de aire me dejé llevar, me daba igual si el viento soplaba del mar a tierra, o de tierra a mar…la cuestión era que en mi mano llevaba el mapa del mundo…podía ir a donde quisiera…”