Lágrimas

“Lágrimas de frío, de miradas
que recuerdan deseos ayer
firmes, ayer eternos,
miradas entre hojas secas y luces
tristes, en el pasado ancladas,
voces que poco a poco apagan
gritos que solo tu puedes ver
en el rincón en que solíamos
recordar cuando amanece,
donde se enciende el alma.
Momentos que reposan en blancas
hornacinas, cumplido el pago fiel,
empapados de llantos,
de promesas para volver,
lágrimas de inocentes niños
que no pudimos contener.”

Tardes con vistas

«Tardes con vistas, de encuentros acostumbrados, de momentos infinitos; tardes con vistas al mundo de ayer, de recuerdos compartidos, de recuerdos solitarios también; tardes de sentarse y hablar, dejando que el sol caliente el rostro y el alma; de conversaciones sin interés, confesionarios de últimas voluntades, de asentimientos y negaciones, de susurros y miradas de soslayo; tardes contemplando el calendario que sabemos no se cumplirá, del que arrancamos las hojas con una sonrisa»

Ayer estuve aquí…

“Ayer estuve aquí descansando, con mi alma derrotada, suspirando, inhalando, recogiendo mis enseres, guardando los recuerdos, echando…la cancela,

ayer estuve aquí esperando, con mis manos llorosas, con mis ojos clamando,

ayer estuve aquí sentado demasiado tiempo… Dios!

¡qué larga se me hizo…la espera…!”

Puente de nostalgia

«Vuelve a llover, y con la lluvia vuelve la añoranza, el recuerdo de momentos lejanos pero también cercanos, eso parece no encajar, se requiere el paso de un cierto tiempo para poder sentir nostalgia; estaba repasando esos momentos recientes, trababa de descubrir en ellos qué me producía esa sensación nostálgica, y descubrí que me recordaban a días, ya hace mucho tiempo, en verano, en el campo, en realidad hacían de puente hacia aquellos días plenos de sentimiento y belleza, plenos de nosotros, plenos de tu y yo…vuelve a llover, y la lluvia me trae a ti…»

Hay viajes que…

«Hay viajes que son solo de ida, viajes lentos con final acelerado, viajes personales e intransferibles, que se hacen en soledad, que se hacen en compañía pero solos, viajes apresurados para los que no hemos tenido tiempo de vestirnos mejor, llevamos lo que tenemos puesto y unos zapatos ajados, nos peinamos con los dedos y estiramos la ropa, ni siquiera llevamos la maleta…para qué?…está llena de vacíos y trastos inútiles…

…hace tanto tiempo de todo que parece que fue ayer, demasiado incluso para el cielo…

…hace mucho tiempo que te fuiste, demasiado incluso para el cielo…»

Recuerdo…

“Recuerdo aquella conversación, lo que se dijo…ha pasado tiempo, y en mi cabeza solo resuena lo que no se llegó a decir…entre medias hay un espacio gris, liso, uniforme, un espacio casi vacío de no ser por ese ruido…en un instante el suelo pasó a ser un plano inclinado y resbalé de manera irremisible…recuerdo que aparté algunas verdades para poder seguir adelante…a veces, solo las mentiras tienen asidero…tanto la luz como la oscuridad me cegaban, aunque no quería mirar abría los ojos, no sé qué intentaba ver…hice lo que pude para no entrar en el laberinto, y así no tener que salir de él…en cuando noté la primera brisa de aire me dejé llevar, me daba igual si el viento soplaba del mar a tierra, o de tierra a mar…la cuestión era que en mi mano llevaba el mapa del mundo…podía ir a donde quisiera…”

Oscuros días

«Oscuros días de agachar la cabeza, oscuros días de caminar pisando grava, oscuros para ver con certeza, oscuros para no querer mirar…pasos acompasados, lentos, aunque en nuestro pensamiento nuestros pies corran como nunca…oscuros días para no volver, para que no vuelvan, para no recordar…oscuros días de flores marchitas, oscuros días de manos entrelazadas que se separan a la menor ocasión…oscuros días de tumbas abiertas…..oscuros días de cementerio…»

Aquellos días…

«Aquellos días en la pérgola…encuentros a medias, encuentros que empezaban tarde y terminaban pronto, demasiado…momentos que las ramas de los árboles intentan cubrir, como pensamientos que ya no pasan el filtro de la débil memoria…»

Tiempos…

«Tiempos de ayeres que no se olvidan, poco a poco pierden matices, pero la esencia, la sensación, se mantiene…ahí están, en nuestra caja de metal, la que no tiene llave…»

Encuentros

«Encuentros fugaces, expectantes, incómodos a veces, ingenuos también, verdades y mentiras valientes, cobardes disfrazados…citarse de nuevo…»