Todo es pasado

Todo es pasado, toda nuestra vida se fue, 
el futuro no ha llegado 
y el presente es pasado inmediatamente, 
así que solo nos vemos si miramos atrás; 
es el eterno juez, ya que nada lo cambiará, 
no valen las excusas, está todo dicho y escrito, 
todo registrado en la eterna memoria del tiempo. 
Pero, a dónde se va el pasado? 
En qué lugar queda guardado? 
El día que lo descubra me alcanzaré hasta allí
y tal vez cambie alguna cosa, 
porque estoy seguro de que no se borra, 
registrado queda para respirar de él cuando se necesite, 
muchas de sus obras podemos verlas aún ahora; 
y aunque no lo veamos, si notamos su peso, 
un peso abrumador, un peso que todos llevamos 
con mayor o menor dignidad, 
al final todo será pasado, 
no hay futuro del no ser.

Cobardes

“La mañana transcurre en modo automático, 
y yo me deslizo en ella dejándome llevar, 
me aseguro mirando el reloj, 
en efecto, 
las manecillas se mueven, 
el tiempo no es el tiempo, 
el tiempo no existe, lo hemos inventado 
nosotros para dar sentido 
a lo que sucede a nuestro alrededor, 
todos esos cambios a los que no queremos 
buscar causa ni explicación, 
lo hemos llamado tiempo y listo, 
cobardes…”

Lágrimas

“Lágrimas de frío, de miradas
que recuerdan deseos ayer
firmes, ayer eternos,
miradas entre hojas secas y luces
tristes, en el pasado ancladas,
voces que poco a poco apagan
gritos que solo tu puedes ver
en el rincón en que solíamos
recordar cuando amanece,
donde se enciende el alma.
Momentos que reposan en blancas
hornacinas, cumplido el pago fiel,
empapados de llantos,
de promesas para volver,
lágrimas de inocentes niños
que no pudimos contener.”

Rincón

“Algo que, pienso, nos falta hoy en día, con toda esta situación de pandemia y sus efectos en la economía, que ha de por sí no es muy boyante, es un toque zen en nuestra acelerada actividad social moderna, estar más en armonía con nuestro entorno, o modificar el entorno para acceder a ello, tampoco tenemos que aceptar per se todo lo que nos ofrecen como si de un dogma se tratara; tenemos que buscar o construir nuestro rincón de pensar, ese lugar al que acudir a buscarnos a nosotros mismos y, si es posible, encontrarnos, ser en definitiva”

Café a tres

“Tardes de calor y sombra de avellanos, de charlas distendidas mecidas por la débil brisa, un rincón cercano y apartado a la vez, dejando que nuestra mente proporcione las palabras que no llegamos a pronunciar conscientemente, de debates por momentos polarizados, en los que, de no haber acuerdo tampoco habrá empate, tardes en las que el tiempo transcurre a la velocidad de la naturaleza, en las que el espíritu recarga su batería, tardes en las que descalzos, como una eléctrica toma a tierra, descargamos los malos sentimientos”.

Tardes con vistas

«Tardes con vistas, de encuentros acostumbrados, de momentos infinitos; tardes con vistas al mundo de ayer, de recuerdos compartidos, de recuerdos solitarios también; tardes de sentarse y hablar, dejando que el sol caliente el rostro y el alma; de conversaciones sin interés, confesionarios de últimas voluntades, de asentimientos y negaciones, de susurros y miradas de soslayo; tardes contemplando el calendario que sabemos no se cumplirá, del que arrancamos las hojas con una sonrisa»

Nacer de la noche

Nacer de la noche, morir durante el día, largo y lento devenir, vivir el inmensurable espacio entre la oscuridad y la luz, extremos del mismo estadio que se fusionan el uno en el otro, sin diferencias, tan solo sutiles cambios de estado, tan sutiles como el momento en que pasamos de la vigilia al sueño, pareciera que esos momentos, esos puntos, sucedieran fuera del espacio y del tiempo, donde ni Cronos ni Eón gobiernan, donde todo es relativamente aceptable, donde se es y no se es a la vez.”

Ayer estuve aquí…

“Ayer estuve aquí descansando, con mi alma derrotada, suspirando, inhalando, recogiendo mis enseres, guardando los recuerdos, echando…la cancela,

ayer estuve aquí esperando, con mis manos llorosas, con mis ojos clamando,

ayer estuve aquí sentado demasiado tiempo… Dios!

¡qué larga se me hizo…la espera…!”

Tu alma

“No eres tú, no eres tú quién ha vuelto esta mañana, tu alma se quedó anoche en casa, esta mañana la he visto, y ella a mí, me ha mirado y ha hecho un pequeño gesto con la cabeza negando, un no lento y profundo…quise decir algo pero llegaste tu…cómo mirarte…cómo decirte…cómo…has dejado la puerta abierta al entrar, el frío se cuela en el interior y nos rodea, suave, meciéndonos, con caricias que estremecen, es temprano y tarde a la vez, no se puede volver a ser, tu alma lo sabe…pero tu no…tus ojos vacíos miran pero no ven, yo tampoco te veo ya, solo veo tu alma…tu alma que se quedó anoche conmigo…”

Abducción

“Son las seis de la mañana, me levanto con poco ánimo, con el poco ánimo de estos últimos días, me aseo, desayuno y…..son las nueve de la mañana…arqueo las cejas, miro a mi alrededor, pongo mueca de asombro-circunspección, y me pregunto donde se han ido las, aproximadamente, dos hora y media que faltan en mi consciencia; compruebo la hora en varios relojes, no vaya a ser que…pero no, o sí, faltan dos horas y media que se me han perdido, creo que para siempre, porque no creo poder recuperarlas, bueno, tampoco sé si quiero hacerlo, dado el ritmo de vida que llevo no puede haber pasado nada interesante o, mínimamente, memorable…el hecho es que faltan…

Digo yo que es como una especie de abducción, no de las ufológicas, claro, para qué querrían unos supuestos seres inteligentes (algo que me cuestiono, no ya de los seres humanos, sino de los extraterrestres si los hay y que, dado el caos terrestre y cósmico existente, parece que el mundo lo hubieran creado jugando a los dados) abducirme…pobres de ellos…pero, a lo que voy, si es algo que sucede sin mi intervención, sin mi consentimiento, seguramente provocado por alguna circunstancia exterior, ajena a mi…es una abducción, no? Lo llamo así por no llamarlo rapto, secuestro…no sé, que suena peor…abducción parece como más romántico-misterioso-películero…quién no ha deseado alguna vez ser el protagonista de una película?

Dicen que el tiempo es oro, bueno, con matices, muchos matices…pero casi que me da igual haber perdido unas horas, así el día transcurre más rápidamente, así llega antes la noche, y el sueño, el mejor momento, soñar, ahí soy libre, nada me roba el tiempo, nada me atrapa, nada me coacciona, soy yo y mi sueño…

…ya son las once de la mañana…ha sucedido otra vez…curiosa paradoja, tengo todo el tiempo del mundo y aún así me falta…”