Café a tres

“Tardes de calor y sombra de avellanos, de charlas distendidas mecidas por la débil brisa, un rincón cercano y apartado a la vez, dejando que nuestra mente proporcione las palabras que no llegamos a pronunciar conscientemente, de debates por momentos polarizados, en los que, de no haber acuerdo tampoco habrá empate, tardes en las que el tiempo transcurre a la velocidad de la naturaleza, en las que el espíritu recarga su batería, tardes en las que descalzos, como una eléctrica toma a tierra, descargamos los malos sentimientos”.

Paradoxa ad tempus

“Paradójicamente, el tiempo, en contra de su aparente dinamismo, es una sucesión de instantes fijos, pero por otro lado, cómo sabemos que el tiempo transcurre?…la única certeza, sin entrar en minucias cuánticas, es observando si se han producido cambios, por ejemplo, miramos el reloj y vemos que las agujas se han movido, no es que el reloj mida el tiempo, sino que cambia, se ha movido, según transcurre éste, salvo que el reloj esté estropeado, pero incluso así se las arregla para marcar la hora exacta dos veces al día, o no?”.

Silencio

“6 de la mañana, salgo de casa a pasear con mi perro, aún está oscuro, ni siquiera se vislumbra el amanecer, camino como un autómata por una senda prefijada, no veo a nadie pero mi cerebro pone en mis ojos una película de seres caminando en todas direcciones, me siento acompañado…

…en unos momentos, mi cuerpo empezará, como ha hecho estos días anteriores, a recoger información a través de mis sentidos, mi corazón acelerará sus latidos, empezaré a oír sonidos que no existen, de una sensación de desasosiego pasaré a otra de nerviosismo, un estado que solo desaparecerá cuando vuelva a casa…al principio me costaba asimilar y entender qué me pasaba, ahora ya lo sé, ya sé lo que me sucede, lo que ocurre o, mejor dicho, lo que no ocurre…es el silencio…”

Despacio

“Si miro hacia atrás, veo la espalda de lo que pasó, de cómo fue, de lo que ya no me sirve, casi siempre me duele mirar atrás, incluso lo bueno se diluye, no es consuelo para mi necesidad; si miro hacia adelante, las cosas no tienen color aún, ni contorno, solo es bruma, entrecierro los ojos pero no las distingo, es frustrante, solo tengo ansiedad; no entiendo como el ahora es tan efímero, y ni siquiera llega a serlo, el ahora es fue o será, no existe…no quiero vivir en el ayer o el mañana, no es aceptable la opción, tan solo quiero que, cuando pases a mi lado, lo hagas despacio, lo más despacio posible, antes de ser ayer…”

Soledad, compañera…

“Soledad, compañera…tiene un toque de paradoja esto, no?…me cuesta imaginar el mundo sin soledad, sin ese estado interior, a veces tan profundo, casi místico otras…me cuesta imaginar esos paseos al atardecer, los momentos de tristeza, la enfermedad, esos momentos sin ella…me cuesta…tal vez tiene mucho de deseo lo que digo, tal vez no quiero que pueda no estar…

Soledad, compañera…a quién hablaría entonces si no estás, quién escucharía mis monólogos, quién me aconsejaría en mis desesperos, quién me acompañará en mis paseos, cuando ni al sol proyecte sombra y mis pasos no hagan ruido…

Soledad, compañera…llama a la puerta ya, que yo te abro…”

Gris

“Llueve, hay viento…hoy, lunes, es un día propicio para el gris…apenas ha amanecido y la ausencia de color es notoria, la calle es gris, el cielo es gris, las personas con las solapas de sus abrigos subidas apenas dejan ver sus ojos, bultos grises deambulando con aparente intención…hoy va a ser un día de esos, de los que recordaremos su nombre pero no sus detalles, las horas transcurrirán sin nuestro permiso, nosotros miraremos hacia adelante…pero no veremos nada…el gris no se ve…”

Flores en diciembre

Ahora que el viento frío arrecia, que las temperaturas bajan, se intuye la presencia tras la esquina del invierno…os dejo unas flores de Mazzy Star…una delicatessen para ver llover desde el salón de casa…

https://youtu.be/vAtuk9OYu-U

***Supongo que por el tema de los anuncios de YouTube no deja reproducir el vídeo…y eso que dice “compartir”…en fin, o yo no sé cómo…os dejo el enlace de todos modos…perdonad…

Sin título

“La verdad, no sé que título poner a la fotografía, me recuerda a algo así como etapas, periodos, niveles…niveles como los del infierno de Dante, solo que aquí es peor cuánto mas lejos; en los bancos cercanos no hay nada, ni pecadores ni nada, en los del medio una especie de purgatorio, a la espera de lo que se decida hacer con su alma, y al final…al final, la muerte segura digo yo, porque eran las 10 de la mañana y, una de dos, o están muertos, o no se han despertado aún…no se me ocurre otra cosa, bueno…tal vez haya otra posibilidad, pero seguro que tiene menos enjundia…”

Qué dirás esta noche…

¿Qué dirás esta noche, pobre alma solitaria,
Qué dirás, corazón mío, corazón otrora marchito, A la hermosísima, a la buenísima, a la carísima, Cuya divina mirada de pronto te ha reflorecido?

—Emplearemos nuestro orgullo entonando sus loas, Nada vale la dulzura de su autoridad;
Su carne espiritual tiene el perfume de los Ángeles, Y su mirada nos reviste con un manto de claridad.

Que así sea la noche y en la soledad,
Que así sea en la calle y entre la multitud,
Su fantasma en el aire danza como una antorcha.

A veces él habla y dice: “Soy bella y ordeno
Que por el amor mío no améis más que lo Bello; Yo soy el Ángel guardián, la Musa y la Madona”.

Las Flores del Mal

-Baudelaire-