Sin título

“La verdad, no sé que título poner a la fotografía, me recuerda a algo así como etapas, periodos, niveles…niveles como los del infierno de Dante, solo que aquí es peor cuánto mas lejos; en los bancos cercanos no hay nada, ni pecadores ni nada, en los del medio una especie de purgatorio, a la espera de lo que se decida hacer con su alma, y al final…al final, la muerte segura digo yo, porque eran las 10 de la mañana y, una de dos, o están muertos, o no se han despertado aún…no se me ocurre otra cosa, bueno…tal vez haya otra posibilidad, pero seguro que tiene menos enjundia…”

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Qué dirás esta noche…

¿Qué dirás esta noche, pobre alma solitaria,
Qué dirás, corazón mío, corazón otrora marchito, A la hermosísima, a la buenísima, a la carísima, Cuya divina mirada de pronto te ha reflorecido?

—Emplearemos nuestro orgullo entonando sus loas, Nada vale la dulzura de su autoridad;
Su carne espiritual tiene el perfume de los Ángeles, Y su mirada nos reviste con un manto de claridad.

Que así sea la noche y en la soledad,
Que así sea en la calle y entre la multitud,
Su fantasma en el aire danza como una antorcha.

A veces él habla y dice: “Soy bella y ordeno
Que por el amor mío no améis más que lo Bello; Yo soy el Ángel guardián, la Musa y la Madona”.

Las Flores del Mal

-Baudelaire-

La cita

“Estoy cansado, todos los días acudo a la cita, desde que el tiempo oscurece, le he pedido a mi dama, mi dulce dama, tantas citas que he perdido la cuenta, cuando se lo pido me mira de soslayo y me sonríe, pero no dice nada, yo no decaigo, lo intento y vuelvo a intentar, sé que mi destino está unido indefectiblemente a ella; aquí estoy como todos los días, se hace tarde, estoy cansado, hoy tampoco va a venir…tendré que volver mañana…”

Solo hay que llevarlo…

“Puede que sea cuestión de actitud, de carácter, es muy difícil de mantener, mucho se presume de su condición, pero a la mínima dificultad, al mínimo contratiempo, sus cimientos se tambalean, tampoco hay que llevarla a un punto máximo en que resulta ridícula y contraproducente, no hay que exagerar…solo hay que llevarlo…con dignidad…”

Es difícil…

“Es difícil saber si vamos o venimos, sobre todo si no conocemos el punto de salida o llegada, esa no curiosidad provoca que nuestro tránsito se vea reducido a que nos lleven y nos traigan, y nosotros felices dejando hacer…”