«A pesar de…»

«A pesar de no haber llegado la primavera, la naturaleza que no entiende de fechas, nos regala pequeñas maravillas como ésta, pero debemos desconfiar, el invierno se guarda todavía un cartucho helado que dará al traste con los adelantados brotes, éste sol no es de esta estación…

Así nos sucede cuando, despreciando la lógica cerebral, dejando a un lado el pragmatismo vital, corremos al galope a lomos del corazón, iniciamos eufóricos una carrera alegre, no miramos hacia los lados, nuestro deseo es muy poderoso y nos arrastra de manera inmisericorde…no siempre terminamos esa carrera y, si lo hacemos, no llegamos al final esperado en la mayoría de las veces…correr no es malo, lo malo es caerse…pero, eso sí, lo habremos disfrutado como locos…»

Retrato de invierno

«Quien diga que las estaciones duran lo mismo, o miente, o se fía del calendario…el invierno es, con diferencia, la estación que más tiempo dura, aproximadamente el doble que el verano y, digamos, un 66% más que la primavera y el otoño (aquí habría muchos matices que contemplar); y va desde últimos de noviembre hasta últimos de abril, además, es la estación que más se hace notar, de la que más comentamos, la que más nos habla al oído, la que más nos incomoda la piel, la más dura, la más recia, la que menos miramientos se toma durante su transcurso…hay un dicho que dice «no somos nada, y menos en la ducha», pues en invierno tampoco somos gran cosa, bultos oscuros que se mueven al compás de la racha de viento imperante y poco más…pero bueno, hay quien lo torea con chulería, como el árbol de la fotografía, que se desnuda cuando empieza y se viste cuando llega el calor…algo sabe que no nos cuenta…»

Un día cualquiera de invierno

«Respiro agitadamente, el corazón acelera para bombear el rojo vivo, los ojos lagrimean, las venas se estrechan para no exponer la sangre, mis pensamientos se ralentizan, o son menos veloces, no sé…cuesta dar otro paso…lo doy…me pongo en modo automático esperando que se resuelva la situación lo mejor posible…aún no ha amanecido, y tardará en asomar la luz…hay sombras a mi alrededor que, según transcurre el tiempo, se definen perdiendo su esencia…solo los pájaros parecen vivos…es un día cualquiera de invierno…»

Brumas y lluvias

BRUMAS Y LLUVIAS

«¡Oh, finales de otoño, inviernos, primaveras cubiertas de lodo, Adormecedoras estaciones! yo os amo y os elogio
Por envolver así mí corazón y mi cerebro
Con una mortaja vaporosa y en una tumba baldía.

En esta inmensa llanura donde el austro frío sopla, Donde en las interminables noches la veleta enronquece, Mi alma mejor que en la época del tibio reverdecer Desplegará ampliamente sus alas de cuervo.

Nada es más dulce para el corazón lleno de cosas fúnebres, Y sobre el cual desde hace tiempo desciende la escarcha, ¡Oh, blanquecinas estaciones, reinas de nuestros climas!,

Que el aspecto permanente de vuestras pálidas tinieblas, —Si no es en una noche sin luna, uno junto al otro,
El dolor adormecido sobre un lecho cualquiera.»

Las Flores del Mal

Charles Baudelaire

Sin título

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Durante los días de invierno algunas veces el sol hace presencia cegando nuestros ojos acostubrados a la oscuridad de la estación…