Era una tarde gris…

“Era una tarde gris de principios de otoño cuando me di cuenta del vacío, de la soledad que me acompañaba, curiosa paradoja, las personas habituales habían desaparecido, los pájaros, de haberlos callaban, algo cambió esa tarde, un nuevo sentimiento, más hondo, una nueva conciencia, más profunda, que nacía de dentro y formaba una burbuja a mi alrededor, ya nadie podría entrar en mi espacio; mientras, yo permanecía prisionero dentro de mi mismo, el viento arreciaba y pulía mi piel al pasar, pronto acabarían por verse los huesos de la calavera.”

Tarde de verano

La tarde se cuela de través,
una luz brumosa de lenta marcha
ocupar su lugar;
soñando, un perro mueve las patas,
jugando a correr tras pelotas de colores
que caen delante de él.

La brisa mece ligeros recuerdos 
de niñez de niños 
que no se reconocen,
imágenes de personas cruzan borrosas,
tal que fotografías de larga exposición.

Por la penumbra huye el tiempo,
el tamiz es demasiado poroso,
espectros familiares silenciosos
como en un velatorio anticipado
me rien cuentos malos.

La tarde me lleva al trote,
soy un pasajero liviano de peso,
“I am a passenger,
and I ride and I ride”
asiente La Iguana despacio,
con gesto.

Sucede en una tarde cualquiera,
de cualquier verano.

Remordimiento póstumo

“Cuando tú duermas, mi bella tenebrosa,

En el fondo de un mausoleo construido en mármol negro, Y cuando no tengas por alcoba y morada

Más que una bóveda lluviosa y una fosa vacía;

Cuando la piedra, oprimiendo tu pecho miedosa

Y tus caderas que atemperaba un deleitoso abandono, Impida a tu corazón latir y querer,

Y a tus pies correr su carrera aventurera,

La tumba, confidente de mi ensueño infinito

(Porque la tumba siempre interpretará al poeta),

Durante esas interminables noches de las que el sueño está proscripto,

Te dirá: “¿De qué te sirve, cortesana imperfecta,

No haber conocido lo que lloran los muertos?”

—Y el gusano roerá tu piel como un remordimiento.”

Las Flores del Mal

Charles Baudelaire

Tu alma

“No eres tú, no eres tú quién ha vuelto esta mañana, tu alma se quedó anoche en casa, esta mañana la he visto, y ella a mí, me ha mirado y ha hecho un pequeño gesto con la cabeza negando, un no lento y profundo…quise decir algo pero llegaste tu…cómo mirarte…cómo decirte…cómo…has dejado la puerta abierta al entrar, el frío se cuela en el interior y nos rodea, suave, meciéndonos, con caricias que estremecen, es temprano y tarde a la vez, no se puede volver a ser, tu alma lo sabe…pero tu no…tus ojos vacíos miran pero no ven, yo tampoco te veo ya, solo veo tu alma…tu alma que se quedó anoche conmigo…”

Silueta

“Silueta conocida, silueta desconocida…silueta que rompe la serie, silueta que ocupa (busca) su lugar…silueta habitual, silueta gris…silueta reposada, silueta incómoda dentro y fuera…silueta inmóvil, que ve, que siente, que ya no quiere sentir más…”

Oscuros días

“Oscuros días de agachar la cabeza, oscuros días de caminar pisando grava, oscuros para ver con certeza, oscuros para no querer mirar…pasos acompasados, lentos, aunque en nuestro pensamiento nuestros pies corran como nunca…oscuros días para no volver, para que no vuelvan, para no recordar…oscuros días de flores marchitas, oscuros días de manos entrelazadas que se separan a la menor ocasión…oscuros días de tumbas abiertas…..oscuros días de cementerio…”

Ventanas

“Ventanas, que impunemente muestran el interior, exhibicionismo gratuito, facilitadoras de mórbidos deseos, reflejo de espectros silenciosos, de fantasmas que nos miran de frente, pasajes a oscuras cavernas, purgatorios vacíos…ventanas, dolientes olvidadas, de miserias contenidas…”

De luces y sombras

“De luces y sombras está el mundo hecho, tanto unas como otras se reparten nuestras vidas, pero seguimos dejándonos llevar por lo que vemos, lo que la luz ilumina, parece que solo existe lo que la luz muestra; así solo tenemos la mitad de la información, muchas veces menos. Se dice, falsamente, “lo que las sombras esconden”, cobardes, miedosos, falsos,…nos dejamos la mitad de la vida en la sombra, en lo oscuro; por dentro somos oscuridad, la poca luz que tenemos la producen las cínicas farolas, la poca luz que nos llega no es nuestra…”

Vuelven…

“Vuelven las nubes, ahora que la luz parecía quedarse hasta el verano, vuelven las nubes, la tarde se hace pesada, lenta, deseas que oscurezca con la esperanza de que, por la mañana, las brumas hayan desaparecido…”

Atardece

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“Atardece, la falta de luz hace que los colores pierdan su característica, que los tonos se igualen, la vista ya no alcanza tan lejos, los espectros se preparan para su diario paseo, nuestros fantasmas van con ellos…”