Purgatorio

“Cielos rotos, alrededores oscuros y espinosos, una mala invitación a pasar, una advertencia, un dantesco infierno suavizado, desesperanza, suave luz que no serena el ánimo, transformación del resto, pesadilla vívida, fe en que nuestras almas están lo suficientemente limpias, de lo contrario hemos llegado, ésta es la última etapa en la purificación de los elegidos.”

Era, sobre todo…

“Era, sobre todo, en verano, cuando los plomos de los techados se fundían cuando aquellos grandes muros ennegrecidos en tristeza abundaban, cuando la canícula o el brumoso otoño,
irradiaban los cielos con su fuego monótono,

y hacían adormecer, en los esbeltos torreones,
los vocingleros gavilanes, terror de los blancos pichones; estación de ensueño, en que la musa se engancha durante un día entero al badajo de una campana;
donde la melancolía, al mediodía, cuando todo duerme, el mentón en la mano, al fondo del corredor,
—la pupila más negra y más azul que la de la Religiosa de la que cada uno sabe la historia obscena y dolorosa—, arrastra un pie fatigado por precoces molestias,
Y su frente humedece aún la languidez de sus noches.”

Las Flores del Mal

Baudelaire

El invierno se alarga…

“Parece que el invierno se alarga, los rayos del sol apenas pueden con la oscuridad presente, el horizonte está cubierto de brumas impenetrables, no se acierta a adivinar qué hay más allá; caminamos con prisa, con urgencia, metemos las manos en los bolsillos y agachamos la cabeza, no nos miramos al pasar, solo queremos llegar a casa y encender la luz, una sola vela nos reconforta…

El cielo está oscuro, gris, se intuye que la luz tardará en llegar…parece que el invierno se alarga, pero siempre hubo una primavera tras él…”

Ensoñación compleja

“Cuando identificamos lo que vemos pero no estamos seguros de ello, cuando dudamos de nuestra vista y de nosotros mismos; a estas alturas de la vida, incluso hablando en términos cuánticos, podemos decir sin temor a equivocarnos, que las cosas no son lo que parecen…es más, no son lo que eran antes de mirar, como nosotros no somos los mismos después…”

Día de tormenta

“Día que podría ser hoy, gris, de poca luz, brumoso, de humedad (maldita) que se te pega a la piel como un traje hecho a medida, casi no corre el aire, apenas una ligera brisa, se presiente la tormenta, se acerca, nos refugiamos, nos juntamos…nos acurrucamos…”

El siguiente paso

“El siguiente paso, ese, el importante, el necesario, el que nos acojona porque no lo vemos claro…sabemos que hemos de darlo aunque lo retrasemos tanto como queramos…y bien, quién suelta la mano y lo da?”

Aquellos días…

“Aquellos días en la pérgola…encuentros a medias, encuentros que empezaban tarde y terminaban pronto, demasiado…momentos que las ramas de los árboles intentan cubrir, como pensamientos que ya no pasan el filtro de la débil memoria…”

Instante

“Nuestra mente trabaja a toda velocidad, los pensamientos aparecen y se van, se cruzan y mezclan de forma incontrolable, pero hay un instante en que lo vemos todo claro, en que todo tiene sentido; si estamos preparados podremos atraparlo, aunque no sucede muy a menudo…”

Un día de esos

“Esos días en que parece que la calle está habitada por seres que no son de este mundo, que nos equivocamos de lugar al despertar”