Si las paredes hablaran…

«Se dice -si las paredes hablaran…-, si hablaran de lo que de puertas adentro somos, testigos de nuestros «otros actos», de nuestro comportamiento verdadero, testigos de nuestras miserias, si hablaran de esas otras personas que somos, de nosotros verdaderos…si las paredes hablaran que contarían? dirían la verdad?, hasta ese punto osarían?…quién les creería?»

Libre albedrío?

«Iba a hablar de posibilidades, pero mejor lo haré del libre albedrío…esa pequeña plaza que se ve en la fotografía no tiene obstáculo alguno que impida entrar o salir del edificio por cualquiera de esa bocas, adivináis por cual de las bocas entra la gente, no todas las personas pero sí la mayoría? Exactamente, por la de la derecha…nos pintan una línea en el suelo y la seguimos sin ser siquiera conscientes, no quiero pensar en la ingeniería social, los mensajes subliminales y otras técnicas de manipulación a la que nos someten…así somos de simples, tanta neurona, tanta inteligencia,…creemos que hemos llegado hasta aquí porque hemos venido, y resulta que estamos aquí porque nos han traído…»

Encerrados

«Abrimos los ojos (cuando el cerebro dice que debemos abrirlos, si, pero bueno, supongamos que somos nosotros los que decidimos) y tratamos de enfocar la mirada, vemos la perenne e impasible reja, barrotes fuertes, nos sentimos encerrados…decidimos que es así. El primer paso para ser libres es mirar alrededor y elegir camino.»

Semana Santa

«Semana Santa de dioses olvidados, apartados, dioses que malviven, que a duras penas respiran por bocas de unos pocos…»

Los que quieren ver…

«Los que miran y quieren ver, los que quieren ver y no pueden, quitar esas telarañas que nos ciegan resulta, la mayoría de las veces, sencillo…basta con prestar atención.»

Lugares

«Lugares preparados, expectantes, esperando ser ocupados, lugares para charlas intrascendentes donde lo importante es el estar»

«Soy la cima…»

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«Soy la cima de las cosas logradas y cierro las cosas por cumplir.

Mis pies tocan la cima de las cimas de la escalera,

en cada peldaño racimos de siglos y mayores racimos entre los peldaños,

todos los de abajo los he recorrido debidamente, y sigo ascendiendo y ascendiendo»

Walt Whitman