La maldición

De ojos ciega despertarás,
con las manos vueltas,
la cruz a cuestas
y los dientes rotos;
quemados ya los votos
desde dentro arderás,
y los nuevos salmos
clamarán los locos:

!Bendita tu eres, maldita serás¡
!Bendita tu eres, maldita serás¡

Lágrimas

“Lágrimas de frío, de miradas
que recuerdan deseos ayer
firmes, ayer eternos,
miradas entre hojas secas y luces
tristes, en el pasado ancladas,
voces que poco a poco apagan
gritos que solo tu puedes ver
en el rincón en que solíamos
recordar cuando amanece,
donde se enciende el alma.
Momentos que reposan en blancas
hornacinas, cumplido el pago fiel,
empapados de llantos,
de promesas para volver,
lágrimas de inocentes niños
que no pudimos contener.”

Purgatorio

“Cielos rotos, alrededores oscuros y espinosos, una mala invitación a pasar, una advertencia, un dantesco infierno suavizado, desesperanza, suave luz que no serena el ánimo, transformación del resto, pesadilla vívida, fe en que nuestras almas están lo suficientemente limpias, de lo contrario hemos llegado, ésta es la última etapa en la purificación de los elegidos.”

Así como no recuerdas…

“Así como no recuerdas el inicio, sabrás cuando llegas al final, no hay aviso que lo preceda ni anuncio que puedas ver, de repente un muro blanco y una sola opción de atravesarlo, te paras dudando pero no está permitido quedarse, detrás de ti ya no hay nada, no hay camino por el que regresar, solo tú humilde pasarás…”

Tu alma

“No eres tú, no eres tú quién ha vuelto esta mañana, tu alma se quedó anoche en casa, esta mañana la he visto, y ella a mí, me ha mirado y ha hecho un pequeño gesto con la cabeza negando, un no lento y profundo…quise decir algo pero llegaste tu…cómo mirarte…cómo decirte…cómo…has dejado la puerta abierta al entrar, el frío se cuela en el interior y nos rodea, suave, meciéndonos, con caricias que estremecen, es temprano y tarde a la vez, no se puede volver a ser, tu alma lo sabe…pero tu no…tus ojos vacíos miran pero no ven, yo tampoco te veo ya, solo veo tu alma…tu alma que se quedó anoche conmigo…”

Horizontes

«Horizontes cercanos, horizontes de ahora, provisionales, de mirar de cerca con gafas progresivas, horizontes transversales, sin fondo, de superar en un par de pasos….horizontes personales, justificados, injustificables, horizontes míseros y vergonzosos, horizontes limitados, auto-limitados y tristes…muy tristes…la vida está más allá, la vida a cambio de una zancada mal dada…un poco de por favor, oiga…y trascienda usted….»

Como pez en una pecera

«Me veo a mi mismo, y también a través de mi, veo, también, a través de las personas con las que me cruzo, es una sensación extraña más que sorprendente, me doy cuenta de que no veo la persona, su esencia, que solo veo la parte física, la menos importante, la más débil; veo que desaparecen a los pocos metros, y aparecen igualmente poco delante de mi, como si el mundo se hubiera reducido, estrechado, como si el espacio-tiempo apenas abarcara unos segundos hacia el futuro y el pasado, ese «más allá» ya no está a mi alcance, soy como un pez en una pecera…hoy está lloviendo, las gotas de lluvia, pocas, hacen un ruido tremendo, un estruendo que, como un mantra, me invade el pensamiento e impide ser consciente de lo poco que me era posible serlo, intento explorar el reflejo que aparece en el suelo, en los cristales, por poco que sea, tal vez encuentre un nuevo espacio en el que mirar, un espacio sin pérdidas, un espacio en el que encontrarnos y ser….»

Se echa la tarde…

«Se echa la tarde encima, el tiempo se sitúa ahora en ese interludio entre la luz y la oscuridad, entre luces que ya no iluminan, que poco a poco perfilan las sombras…es ese momento del día en que el reloj se para, la mente se vacía y las imágenes pasan de los ojos al cerebro sin filtro alguno, el cuerpo no responde a los pocos estímulos del ambiente, no hay ruidos ni voces, ni sentidos ni pensamientos…en ese momento las leyes físicas poco importan, no nos afecta la gravedad, no ocupamos lugar físico alguno, se pueden vislumbrar otras versiones de nuestro entorno, perdemos física pero no esencia, de hecho, la esencia aumenta, entramos y salimos en un mini universo, un universo propio, íntimo…aprovechad ese momento antes de que se desvanezca…es real…»

Malditas palabras

«Palabras que una vez se dijeron, que vuelven recurrentes, que no nos permiten olvidar, que se cobran un precio, que nos hicieron cambiar…palabras que ni el viento mas fuerte puede arrastrar, que nos golpean y escupen…palabras dichas, imaginadas, pensadas, con los ojos pronunciadas…malditas…»

Alma

«Parece…no, estoy seguro…mi alma se oscurece…hace tiempo que lo siento, creo que se acrecienta con el paso del tiempo, es una sensación como de frío que solo dura un instante, y a la que te acostumbras enseguida…eso es lo que más miedo me da…antes era una intuición, una sensación vaga, sugestión…pensaba…esta mañana, al levantarme, sentí su peso…así es, cada vez pesa más, cada vez es más difícil de llevar…lo curioso es que cada vez se hace más pequeña, como un pequeño agujero negro con su particular horizonte de sucesos, su punto de no retorno, a partir del cual no hay salvación posible…mi alma se oscurece, ya la siento más…y la noto menos…»