Y mientras tanto…

Y mientras tanto, giramos 
como una peonza sobre un eje 
que somos nosotros mismos, ahí estamos, 
creyendo que somos el centro de todo, 
que lo demás gira a nuestro alrededor 
cuando es al revés, basta que paremos un momento, 
descubriremos otra realidad. 
Unos dirán que no es real, 
que es una fantasía, 
pero incluso la fantasía es real 
por existir ella misma. 
No nos dejemos llevar por lo que vemos y sentimos, 
es importante, 
debemos separarnos un poco y mirar
de otro modo, basta mirarse las manos 
para saber si estamos soñando, 
si las vemos un sueño no es.

Praesentia

Presencia:

  1. f. Asistencia personal, o estado de la persona que se halla delante de otra u otras o en el mismo sitio que ellas.
  2. f. Asistencia o estado de una cosa que se halla delante de otra u otras o en el mismo sitio que ellas.

“Es curioso que en ambas definiciones no aparezca la palabra físico

Tendemos a calificar la presencia como un estado físico, tangible, incluso hay quienes lo acotan a las personas; por supuesto que presencia como concepto trasciende el estado físico, abarcando incluso lo intangible.

Cuál de las presencias que aparecen el la fotografía es más notable?, cuál es más notoria, cuál está más presente?”

Purgatorio

“Cielos rotos, alrededores oscuros y espinosos, una mala invitación a pasar, una advertencia, un dantesco infierno suavizado, desesperanza, suave luz que no serena el ánimo, transformación del resto, pesadilla vívida, fe en que nuestras almas están lo suficientemente limpias, de lo contrario hemos llegado, ésta es la última etapa en la purificación de los elegidos.”

Así como no recuerdas…

“Así como no recuerdas el inicio, sabrás cuando llegas al final, no hay aviso que lo preceda ni anuncio que puedas ver, de repente un muro blanco y una sola opción de atravesarlo, te paras dudando pero no está permitido quedarse, detrás de ti ya no hay nada, no hay camino por el que regresar, solo tú humilde pasarás…”

Jonsu

“Todos tenemos que cruzar la puerta tarde o temprano, encorvados por la carga que llevaremos en los hombros, con los pies llenos de barro, con el rostro vuelto hacia el interior, desnudos por fuera…y por dentro, la inmutable ley ya está firmada y publicada en el Diario de Jonsu…todos debemos someternos a su terapia sanadora y a la inevitable inaplicabilidad del tiempo, una vez traspasado el umbral comienza el tránsito, a veces en soledad, otras en compañía de rezagados revenants, un mundo nuevo, que no una vida, un viaje iniciático sin fin…”

Tu alma

“No eres tú, no eres tú quién ha vuelto esta mañana, tu alma se quedó anoche en casa, esta mañana la he visto, y ella a mí, me ha mirado y ha hecho un pequeño gesto con la cabeza negando, un no lento y profundo…quise decir algo pero llegaste tu…cómo mirarte…cómo decirte…cómo…has dejado la puerta abierta al entrar, el frío se cuela en el interior y nos rodea, suave, meciéndonos, con caricias que estremecen, es temprano y tarde a la vez, no se puede volver a ser, tu alma lo sabe…pero tu no…tus ojos vacíos miran pero no ven, yo tampoco te veo ya, solo veo tu alma…tu alma que se quedó anoche conmigo…”

Abducción

“Son las seis de la mañana, me levanto con poco ánimo, con el poco ánimo de estos últimos días, me aseo, desayuno y…..son las nueve de la mañana…arqueo las cejas, miro a mi alrededor, pongo mueca de asombro-circunspección, y me pregunto donde se han ido las, aproximadamente, dos hora y media que faltan en mi consciencia; compruebo la hora en varios relojes, no vaya a ser que…pero no, o sí, faltan dos horas y media que se me han perdido, creo que para siempre, porque no creo poder recuperarlas, bueno, tampoco sé si quiero hacerlo, dado el ritmo de vida que llevo no puede haber pasado nada interesante o, mínimamente, memorable…el hecho es que faltan…

Digo yo que es como una especie de abducción, no de las ufológicas, claro, para qué querrían unos supuestos seres inteligentes (algo que me cuestiono, no ya de los seres humanos, sino de los extraterrestres si los hay y que, dado el caos terrestre y cósmico existente, parece que el mundo lo hubieran creado jugando a los dados) abducirme…pobres de ellos…pero, a lo que voy, si es algo que sucede sin mi intervención, sin mi consentimiento, seguramente provocado por alguna circunstancia exterior, ajena a mi…es una abducción, no? Lo llamo así por no llamarlo rapto, secuestro…no sé, que suena peor…abducción parece como más romántico-misterioso-películero…quién no ha deseado alguna vez ser el protagonista de una película?

Dicen que el tiempo es oro, bueno, con matices, muchos matices…pero casi que me da igual haber perdido unas horas, así el día transcurre más rápidamente, así llega antes la noche, y el sueño, el mejor momento, soñar, ahí soy libre, nada me roba el tiempo, nada me atrapa, nada me coacciona, soy yo y mi sueño…

…ya son las once de la mañana…ha sucedido otra vez…curiosa paradoja, tengo todo el tiempo del mundo y aún así me falta…”

Como pez en una pecera

«Me veo a mi mismo, y también a través de mi, veo, también, a través de las personas con las que me cruzo, es una sensación extraña más que sorprendente, me doy cuenta de que no veo la persona, su esencia, que solo veo la parte física, la menos importante, la más débil; veo que desaparecen a los pocos metros, y aparecen igualmente poco delante de mi, como si el mundo se hubiera reducido, estrechado, como si el espacio-tiempo apenas abarcara unos segundos hacia el futuro y el pasado, ese «más allá» ya no está a mi alcance, soy como un pez en una pecera…hoy está lloviendo, las gotas de lluvia, pocas, hacen un ruido tremendo, un estruendo que, como un mantra, me invade el pensamiento e impide ser consciente de lo poco que me era posible serlo, intento explorar el reflejo que aparece en el suelo, en los cristales, por poco que sea, tal vez encuentre un nuevo espacio en el que mirar, un espacio sin pérdidas, un espacio en el que encontrarnos y ser….»

Se echa la tarde…

«Se echa la tarde encima, el tiempo se sitúa ahora en ese interludio entre la luz y la oscuridad, entre luces que ya no iluminan, que poco a poco perfilan las sombras…es ese momento del día en que el reloj se para, la mente se vacía y las imágenes pasan de los ojos al cerebro sin filtro alguno, el cuerpo no responde a los pocos estímulos del ambiente, no hay ruidos ni voces, ni sentidos ni pensamientos…en ese momento las leyes físicas poco importan, no nos afecta la gravedad, no ocupamos lugar físico alguno, se pueden vislumbrar otras versiones de nuestro entorno, perdemos física pero no esencia, de hecho, la esencia aumenta, entramos y salimos en un mini universo, un universo propio, íntimo…aprovechad ese momento antes de que se desvanezca…es real…»

El gorrión

«Hoy a venido un gorrión hasta mi ventana, parecía joven, se ha acercado lo suficiente para haberlo tocado de no moverse, ha ladeado la cabeza y me ha mirado como valorando la situación, parecía haberse dado por satisfecho pues luego, dando esos pequeños y graciosos saltos, ha recorrido el pequeño patio, seguramente buscando hormigas u otros insectos…hoy ha venido un gorrión hasta mi ventana…y se ha marchado…cuando vuelva le daré unas pequeñas migas para que se quede un rato más…cuando vuelva…»