Cinexin

Así es ver el mundo dividido en trozos, no vemos su totalidad en ningún momento, tampoco somos conscientes de nuestra influencia, de nuestro paso, solo fragmentos de sombras, pequeños rastros a los que llamamos nuestra vida; menos mal que, en la antesala de la muerte, nos muestran nuestro deambular vital al completo proyectado con un Cinexin, con las pilas justas, eso si.