Abducción

“Son las seis de la mañana, me levanto con poco ánimo, con el poco ánimo de estos últimos días, me aseo, desayuno y…..son las nueve de la mañana…arqueo las cejas, miro a mi alrededor, pongo mueca de asombro-circunspección, y me pregunto donde se han ido las, aproximadamente, dos hora y media que faltan en mi consciencia; compruebo la hora en varios relojes, no vaya a ser que…pero no, o sí, faltan dos horas y media que se me han perdido, creo que para siempre, porque no creo poder recuperarlas, bueno, tampoco sé si quiero hacerlo, dado el ritmo de vida que llevo no puede haber pasado nada interesante o, mínimamente, memorable…el hecho es que faltan…

Digo yo que es como una especie de abducción, no de las ufológicas, claro, para qué querrían unos supuestos seres inteligentes (algo que me cuestiono, no ya de los seres humanos, sino de los extraterrestres si los hay y que, dado el caos terrestre y cósmico existente, parece que el mundo lo hubieran creado jugando a los dados) abducirme…pobres de ellos…pero, a lo que voy, si es algo que sucede sin mi intervención, sin mi consentimiento, seguramente provocado por alguna circunstancia exterior, ajena a mi…es una abducción, no? Lo llamo así por no llamarlo rapto, secuestro…no sé, que suena peor…abducción parece como más romántico-misterioso-películero…quién no ha deseado alguna vez ser el protagonista de una película?

Dicen que el tiempo es oro, bueno, con matices, muchos matices…pero casi que me da igual haber perdido unas horas, así el día transcurre más rápidamente, así llega antes la noche, y el sueño, el mejor momento, soñar, ahí soy libre, nada me roba el tiempo, nada me atrapa, nada me coacciona, soy yo y mi sueño…

…ya son las once de la mañana…ha sucedido otra vez…curiosa paradoja, tengo todo el tiempo del mundo y aún así me falta…”