Un día cualquiera de invierno

«Respiro agitadamente, el corazón acelera para bombear el rojo vivo, los ojos lagrimean, las venas se estrechan para no exponer la sangre, mis pensamientos se ralentizan, o son menos veloces, no sé…cuesta dar otro paso…lo doy…me pongo en modo automático esperando que se resuelva la situación lo mejor posible…aún no ha amanecido, y tardará en asomar la luz…hay sombras a mi alrededor que, según transcurre el tiempo, se definen perdiendo su esencia…solo los pájaros parecen vivos…es un día cualquiera de invierno…»