Otro año nuevo

«Llega el año nuevo, otro año nuevo, querámoslo o no, es un punto y aparte en nuestra vida, cierto que las cosas siguen, más o menos igual, pero acabamos de meter en una caja que dice -2019- todo nuestro devenir por este mundo acaecido durante 365 días…cuánto dejamos un poco atrás, cuánto olvidaremos, cuánto recordaremos…tal vez, el propósito sea hacer un poco de limpieza en nuestro interior, hacer sitio…por otro lado, el efecto placebo de iniciar algo nos aporta energía, una energía inducida por ese -falso- inicio de calendario…vida, inicio, energía, renovación…esto ya suena un poco místico…es el tiempo de dejar esta reflexión y dejarse llevar hasta el año que viene…»

Perfume exótico

«Cuando, los dos ojos cerrados, en una cálida tarde otoñal, Yo aspiro el aroma de tu seno ardiente,
Veo deslizarse riberas dichosas
Que deslumbran los rayos de un sol monótono;

Una isla perezosa en que la naturaleza da
Árboles singulares y frutos sabrosos;
Hombres cuyo cuerpo es delgado y vigoroso
Y mujeres cuya mirada por su franqueza sorprende.

Guiado por tu perfume hacia deleitosos climas, Yo diviso un puerto lleno de velas y mástiles Todavía fatigados por la onda marina,

Mientras el perfume de los verdes tamarindos,
Que circula en el aire y satura mi olfato,
Se mezcla en mi alma con el canto de los marineros.»

Las Flores del Mal

-Charles Baudelaire-

Excesos

«En estos días, además de los excesos habituales, llamémosles así, se producen otros que no pasan desapercibidos, son el exceso de hablar, se habla demasiado y sin pensar, con buena intención…si, pero demasiado, hablamos de todo y con todos…también hay un exceso de buenas intenciones y deseos, que ya sabemos que no vamos a cumplir por nuestra parte, y de la otra sabe dios…; hay exceso de promesas, una cosa es una buena intención, pero prometer es un paso más adelante que, en realidad, no pasa de ser otro simple deseo; hay más excesos, exceso de verse, de ayudarse, de consolarse, de quererse…palabras importantes, pero excesos que la más leve brisa se lleva antes que esa triste hoja seca…hay una maldita inercia que nos lleva a cometerlos, una especie de obligación que no llego a entender…en fin, me paso estos días con el freno puesto, por si acaso, aunque pisar el acelerador un poco tampoco viene mal para saber como estamos de mecánica…»

Bancos

«En todos los parques hay bancos que yo llamo «importantes», son aquellos que están en los mejores lugares, bien pintados y siempre limpios; pero no lejos de ellos están aquellos bancos que no pertenecen a ese grupo, el de los importantes, sino a otro grupo, los «invisibles», también conocidos como los «olvidados»…se caracterizan por recibir personas que vagan, nocturnas, irresponsables, excesivas…son bancos en los que la suerte no suele sentarse, pasa de largo, aunque hace como nosotros, miramos de soslayo porque hay algo que nos atrae, tal vez el morbo de esa cierta marginalidad…pero hacemos mirada al frente y los ignoramos con garbo…las mañanas suelen ser bastante tristes para ellos, su atención se retrasa en el tiempo, a veces demasiado tiempo, hasta que la noche se repite otra vez…»

Malditas palabras

«Palabras que una vez se dijeron, que vuelven recurrentes, que no nos permiten olvidar, que se cobran un precio, que nos hicieron cambiar…palabras que ni el viento mas fuerte puede arrastrar, que nos golpean y escupen…palabras dichas, imaginadas, pensadas, con los ojos pronunciadas…malditas…»

Un poco de…

«De vez en cuando, aún en estos días de otoño-invierno, días lluviosos, fríos, oscuros y ventosos…aún en estos días, es posible encontrar momentos de luz, de color y calor…, momentos que nos permiten recargar baterías y seguir adelante en espera de los primeros brotes de primavera…

Que paseis un buen fin de semana con un «mucho» de todo ello, de luz, de color y de calor. Un abrazo!»

Alma

«Parece…no, estoy seguro…mi alma se oscurece…hace tiempo que lo siento, creo que se acrecienta con el paso del tiempo, es una sensación como de frío que solo dura un instante, y a la que te acostumbras enseguida…eso es lo que más miedo me da…antes era una intuición, una sensación vaga, sugestión…pensaba…esta mañana, al levantarme, sentí su peso…así es, cada vez pesa más, cada vez es más difícil de llevar…lo curioso es que cada vez se hace más pequeña, como un pequeño agujero negro con su particular horizonte de sucesos, su punto de no retorno, a partir del cual no hay salvación posible…mi alma se oscurece, ya la siento más…y la noto menos…»

Cuánto hay…

«Cuánto hay de cierto en lo que sabemos y conocemos de los demás?…Poco…seamos humildes y reconozcámoslo…la mayoría son imágenes idealizadas de nuestros deseos, otra parte son las formas y colores que entran por nuestra retina, imágenes planas que nuestro cerebro interpreta…de lo poco que queda, y con suerte, acertaremos en la mitad siendo generosos…somos unos desconocidos entre nosotros, empezando por uno mismo…mira, mira dentro de ti…si quieres y te atreves…»

El gorrión

«Hoy a venido un gorrión hasta mi ventana, parecía joven, se ha acercado lo suficiente para haberlo tocado de no moverse, ha ladeado la cabeza y me ha mirado como valorando la situación, parecía haberse dado por satisfecho pues luego, dando esos pequeños y graciosos saltos, ha recorrido el pequeño patio, seguramente buscando hormigas u otros insectos…hoy ha venido un gorrión hasta mi ventana…y se ha marchado…cuando vuelva le daré unas pequeñas migas para que se quede un rato más…cuando vuelva…»