La puerta

«Que procedas del cielo o del infierno, ¿qué importa,

¡Oh, Belleza! ¡monstruo enorme, horroroso, ingenuo!

Si tu mirada, tu sonrisa, tu pie me abren la puerta

De un infinito que amo y jamás he conocido?»

– Las Flores del Mal –

Charles Baudelaire

Matrix

«Cuando hablan de la Matrix, de si existe o no, de si no somos conscientes de estar en ella, me la imagino como algo parecido a la fotografía, ver la realidad y darse cuenta de que no es exactamente así, todo está en su sitio pero con una ligera diferencia y, joder, que hay mañanas que, no es que lo veas, es que casi pasas al otro lado, ves como el pie que echas hacia adelante al andar se desdibuja, entonces aceleras el paso, corres….»

Flores en diciembre

Ahora que el viento frío arrecia, que las temperaturas bajan, se intuye la presencia tras la esquina del invierno…os dejo unas flores de Mazzy Star…una delicatessen para ver llover desde el salón de casa…

https://youtu.be/vAtuk9OYu-U

***Supongo que por el tema de los anuncios de YouTube no deja reproducir el vídeo…y eso que dice “compartir”…en fin, o yo no sé cómo…os dejo el enlace de todos modos…perdonad…

Escenarios

«Escena de una obra de teatro, una obra en la que nosotros somos los actores y, aunque pongamos lo mejor de nosotros, el resultado no es todo lo bueno que pudiera desearse; tal vez, si fuéramos más conscientes de la importancia de nuestro papel, tal vez, la gran obra tuviera una oportunidad de seguir en cartel.»

Alienación

«Muchos dicen que es un mal de los tiempos modernos, la globalización impulsa cierto grado de alienación, pero no es cierto, existe desde siempre, desde que una voz se alza mas alta que otra y ésta se rinde a su sonoridad; resignación, cobardía,…son otras de sus acepciones, y como tales, son susceptibles de ser revisables, modificables, negables y desechables, desde nuestro interior; la alienación no es un mal de muchos, es un mal de cada uno.»

Resolviendo el verano

«Está claro que el otoño se ha cómodamente instalado entre nosotros, los signos son evidentes, aumentan las hojas secas, la brisa es viento, la gente vespertina menudea…este otoño que existe gracias al verano, asimismo el invierno existirá gracias a que existe el otoño….no, no corráis tanto, la primavera no existe gracias al invierno, la primavera es el inicio de todo, de la luz, de la vida, del abrir los ojos…en la foto muestro el otoño seco, rancio, malhumorado, de mirada torva, de palabras cortantes, que nos hace llorar a veces, que nos deprime un poco y nos hace recordar otros momentos…ah, me retiro cortésmente, parece que llega doña melancolía…»

No se puede…

«El ser humano siente la necesidad de controlar su entorno, en parte para sentirse seguro, lo que no se conoce o controla da miedo; y muchas veces intenta acotar, prohibir, limitar, es su manera de seguir adelante, la inseguridad paraliza la mente; quizás esto se deba a que nacemos ya en un cautiverio social disfrazado, donde el control es lo normal, lo bueno…aún así, algunos buscan en su interior y encuentran esa llave que les permite abrir la puerta…no se puede poner puertas al campo, ni semáforos en el cielo…»

Libre albedrío?

«Iba a hablar de posibilidades, pero mejor lo haré del libre albedrío…esa pequeña plaza que se ve en la fotografía no tiene obstáculo alguno que impida entrar o salir del edificio por cualquiera de esa bocas, adivináis por cual de las bocas entra la gente, no todas las personas pero sí la mayoría? Exactamente, por la de la derecha…nos pintan una línea en el suelo y la seguimos sin ser siquiera conscientes, no quiero pensar en la ingeniería social, los mensajes subliminales y otras técnicas de manipulación a la que nos someten…así somos de simples, tanta neurona, tanta inteligencia,…creemos que hemos llegado hasta aquí porque hemos venido, y resulta que estamos aquí porque nos han traído…»

Parejas

«Él, alto, delgado, enjuto, la piel se le marca en los huesos de la cara; ella, más baja, le gusta que él le pase el brazo por el hombro, un poco rechoncha, el tiempo no perdona a ninguno…cumpliendo su vespertino ritual, caminan juntos por el parque, ya no se dan la mano como antes, pero sus pensamientos están más unidos que nunca…no dejan un día en venir, ni uno solo, porque temen el día en que solo venga uno…»