Tránsito

«Dulces flores, vespertinas, olvidadas, unidas en un triste ramo con mi mano las sujeto, no tengo fuerzas para alzarlas, ya no tengo fuerzas…la luz baja difuminando la vida, suavemente, casi sin tocar el suelo, comienza el tránsito, por fin caminamos solos…mi dama y yo…»