Hojas

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«Yo creo que una hoja de hierba no es menos que la diaria trayectoria de las estrellas,

Y que la hormiga también es tan perfecta, y un grano de arena, y el huevo del reyezuelo,
Y la reineta es una obra de arte comparada con lo más grande,

Y la zarza trepadiza podría adornar los salones celestiales,
Y la menor articulación de mi mano menosprecia toda mecánica,
Y la vaca que rumia con su cabeza gacha sobrepasa cualquier estatua.

Y una sonrisa es un milagro suficiente como para conmover
a sextrillones de incrédulos.
Yo encuentro incorporados en mi gneis, carbón, músculos
de largos filamentos, frutos, granos, racimos comestibles, Tengo mi cuerpo todo estucado, con imágenes de cuadrúpedos y pájaros,

Y por buenas razones he distanciado lo que está detrás de mí,
Pero que puede retornar en cuanto yo lo desee.
En vano la fuga o el miedo;

En vano las rocas plutónicas despiden su antiquísimo calor
para impedir que yo me aproxime;
En vano el mastodonte oculta su osamenta bajo el polvo;
En vano las cosas están a leguas de distancia y asumen múltiples formas;

En vano el océano se repliega en sus cavernas y los grandes monstruos en sus profundidades;
En vano el gallinazo busca un nido en el cielo;
En vano la sierpe se desliza entre las plantas rastreras y el ramaje de los árboles;

En vano el alce se oculta en las profundas y boscosas gargantas; En vano el pingüino de afilado pico emigra al norte, hacia
el Labrador;
Y yo lo sigo prestamente, y trepo hasta el nido que está en

la grieta del acantilado»

 

Hojas de Hierba

Walt Whitman

El túnel

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«En todo caso había un solo túnel, oscuro y solitario: el mío, el túnel en que había transcurrido mi infancia, mi juventud, toda mi vida»

El Túnel

Ernesto Sabato

Noche

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«¡Cómo me agradarías, oh noche! ¡Sin estas estrellas Cuya luz habla un lenguaje conocido!
¡Porque yo busco el vacío, y el negro, y el desnudo!

Pero, las tinieblas son ellas mismas las telas donde viven, brotando de mis ojos por millares, Los seres desaparecidos de las miradas familiares»

Las Flores del Mal

Baudelaire

 

Cosmos

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«A veces creo que hay vida en otros planetas, y a veces creo que no. En cualquiera de los dos casos la conclusión es asombrosa»

«Vivimos en una sociedad exquisitamente dependiente de las ciencias y la tecnología, en la cual prácticamente nadie sabe nada acerca de la ciencia o la tecnología»

«El cosmos es todo lo que es, todo lo que fue y todo lo que alguna vez será. Nuestras más ligeras contemplaciones del cosmos nos hacen estremecer: sentimos como una suerte de cosquilleo nos llena los nervios, una voz muda, una ligera sensación… como si de un recuerdo lejano se tratase o como si cayéramos desde una gran altura. Sabemos que nos aproximamos al más grande de los misterios»

Carl Sagan

 

Almas

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«¡Lejos de los pueblos vivientes, errantes, condenadas, A través de los desiertos, acudid como los lobos; Cumplid vuestro destino, almas desordenadas,
Y huid del infinito que lleváis en vosotras!»

Las Flores del Mal

Baudelaire

Sentido

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«A veces en un hermoso jardín donde arrastraba mi atonía, He sentido, como una ironía, al sol desgarrar mi pecho;

Y la primavera y el verdor
tanto han humillado mi corazón, que he purgado sobre una flor La insolencia de la Natura»

Las Flores del Mal

Baudelaire

 

Crepúsculo

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¡Recógete, alma mía, en este grave instante,
Y cierra tu oído a este rugido.
Esta es la hora en que los dolores de los enfermos se agudizan! La Noche sombría les agarra la garganta; concluyen
Su destino y van hacia la fosa común;
El hospital se llena de sus suspiros. — Más de uno
No llegará jamás en busca de la sopa perfumada,
AI rincón del hogar, de noche, junto a un alma amada.

Todavía la mayoría de ellos, jamás han conocido La Dulzura del hogar, ¡Jamás han vivido!

Las Flores del Mal

Baudelaire

Brumas y lluvia

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«¡Oh, finales de otoño, inviernos, primaveras cubiertas de lodo, Adormecedoras estaciones! yo os amo y os elogio
Por envolver así mí corazón y mi cerebro
Con una mortaja vaporosa y en una tumba baldía.

En esta inmensa llanura donde el austro frío sopla, Donde en las interminables noches la veleta enronquece, Mi alma mejor que en la época del tibio reverdecer Desplegará ampliamente sus alas de cuervo»

Las Flores del Mal

Baudelaire